domingo, 2 de mayo de 2010

La luna

La Luna, cara redonda parece que presentía.
Tropezamos en la playa, tú, a tus cosas y yo, a las mías. 
- ¡Perdona!
- ¡Perdona tú!
Nos miramos, sonreímos, cuando nos separamos sentí una especie de alegría.
Durante toda esa semana te soñaba cada instante. Cuando volvimos a vernos, yo supe que me buscabas y tú que me encontrarías. Llegaste a mi lado, nos cogimos de la mano, sin decir una palabra, y caminamos un rato. Nos sentamos en la arena, me contaste, te conté. Desde entonces, yo soy tuya, tú eres mío.

La luna, cara redonda, parece que sonreía. 

1 comentario:

Moisés dijo...

Bonito microrelato. Besos Conchi.