sábado, 20 de abril de 2013

Optimismo


Se echa a la calle todas las mañanas con la sonrisa puesta, dispuesto a destruir todos los malos augurios y todas las malas nuevas con que le puedan atacar.
El, no concibe  que pudiendo tratar de poner a mal tiempo buena cara, se empeñen en regodearse en lo malo que nos pase.
Tiene 80 años y él si que pasó junto a sus hermanos hambres  y miserias , pero eso lo tiene archivado.
Su memoria selectiva solo le trae de esos tiempos la familia unida y numerosa y ríe recordando que eran ocho hermanos y que no podían salir todos juntos por que no había ropa suficiente para vestirlos a todos ,su madre llevaba estrictamente la cuenta de quien salió  ayer y a quien le toca mañana.
¡Su madre, ese es su mejor recuerdo! ¡Y las comidas que preparaba con cualquier cosa, y que sabían a gloria!.
El había sacado su afición a la cocina.  Ahora cuando llegara a casa después del paseo matinal  se le estaba ocurriendo que iba a hacer, con la sama que quedó de ayer, un salpicón de pescado. Mentalmente repasó la receta por si tenia que comprar algo antes de volver.
Mientras andaba hacia la casa pensó, ¿de que se quejarán ahora?.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta su forma de narrar.
Muchas felicidades, gracias.
María

Olga Margot dijo...

Una realidad que se recuerda con nostalgia, y muy bien narrada. Besos Conchi.

pancho dijo...

Me enternecen sus historias, Concha. Parece que le estoy viendo. Una de mis mayores aficiones es hablar con gente mayor. Son auténticos, respetuosos y guardan en su memoria historias que debemos
conocer y transmitir.

Chari dijo...

Con frescura, naturalidad y desparpajo como siempre, así son tus historias Concha! ¿Cuánto tiempo amiga? Espero que estes bien. Me gustaría que te pusieras en contacto conmigo, ya que tengo hablar contigo de una cosila. Besitos, Chari Ibrahím